Partiendo de ideas propias y de otras sugeridas o inspiradas en juguetes clásicos populares del área mediterránea, realizo juguetes en los que cuenta como valores principales la originalidad, la armonía y la movilidad. Mis juguetes tienen un sentido de contestación al de producción industrial, mayoritariamente fabricado en plástico, con una estética estandarizada y un planteamiento comercial masivo.
El proceso de construcción de estos juguetes parte de la realización de prototipos en los que estudio las ideas preconcebidas. Tras varias pruebas y modificaciones llego a un resultado que, de ser satisfactorio, me permite iniciar la realización de pequeñas series.
El procedimiento habitual con técnica de marquetería se realiza en varias etapas. En la primera corto las piezas con una sierra de calar eléctrica, siendo este proceso el principal, porque depende de un buen corte un resultado final depurado. Después realizo el pulido a mano de estas piezas, preparándolas para la próxima etapa.
En la segunda etapa tiño las piezas. Este proceso con pintura al agua, depende de la complejidad del juguete en concreto. Las diversas partes son bañadas con pintura líquida no tóxica para después pintarlas a pincel, que les da un acabado de pieza única y un sentido auténticamente artesanal.
En la tercera etapa monto las diferentes piezas y estas (cuando se trata de juguetes musicales y de movimiento autónomo) se ensamblan con los resortes que transmiten el movimiento y la música. Siempre el montaje se realiza mediante encaje y cola blanca. En ningún caso utilizo clavos ni formas punzantes, para evitar peligros a los niños.
El resultado final es un juguete popular de colores vistosos, divertido y alternativo.